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Cimática: Moldeando la materia con el sonido

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Cimática: Moldeando la materia con el sonido

El arte de la cimática estudia el modo en que el sonido configura la materia.

El sonido es vibración y toda partícula en el universo vibra a determinada frecuencia y, por tanto, es una forma de sonido.

Lo que percibimos como sólido, líquido o gaseoso, no es más que la misma materia vibrando a diferentes frecuencias. Se ha llegado a demostrar que para cada frecuencia de sonido existe una forma correspondiente.

Es impresionante el resultado visual de las numerosas investigaciones que se han hecho en el campo de esta ciencia escultórica, donde ante nuestros maravillados ojos, vemos crearse formas y dibujos en el agua o la arena ante su exposición a diferentes tonos de sonido.


Formas hermosas y simétricas que coinciden muchas veces con dibujos de geometría sagrada usados desde la antigüedad, como los mandalas con los que los budistas tibetanos representan al cosmos.

Al adentrarme en éste conocimiento fascinante, me fui haciendo consciente de hasta que punto afecta el sonido a la materia, incluyendo a nuestro cuerpo físico.

Asistí a una exposición donde se demostraba como un sonido casi imperceptible alteraba el agua de una piscina. Cuando el sonido era más o menos armonioso se creaban dibujos simétricos y suaves sobre el agua, pero cuando el sonido crecía y se iba volviendo estridente, provocaba un desorden absoluto en la superficie de la alberca.

Ahí es cuando caí en la cuenta que el cuerpo humano está formado por un 70% de agua.

Pensé: ¿Si algo tan insignificante afecta así a la quietud de una superficie de estas dimensiones, qué es lo que debe ocurrir normalmente en el interior de nuestros cuerpos ante los sonidos a los que los exponemos a diario?

Como mas alto sea el sonido, mas parece dispararse el instinto primario del ser humano: La violencia, la ansiedad, las prisas, el estado sexual mas básico…


Eso ocurre con la mayoría de músicas que escuchamos a todas horas, muy alejadas de usar las combinaciones de frecuencias que nos armonizarían.
¿Será por eso que las usan desde la publicidad, el cine y los medios de comunicación para vendernos lo que desean, muchas veces a pesar nuestro?

Todo lo contrario de lo que ocurre si escuchamos desde un estado sereno los mantras de un monasterio budista o el canto de los pájaros en plena naturaleza, por poner solo unos ejemplos.

Pero así como se puede destruir con el sonido, con la música también se puede sanar, armonizar y conectarse al Absoluto. Por eso tantas tradiciones y antiguas religiones han usado el sonido, la música y el canto para buscar el equilibrio, la conexión y la sanación.

Por eso el canto y la música fueron siempre considerados como algo sagrado…hasta hoy.

Cabría preguntarse si todo ese ruido del que nos hemos habituado a rodearnos, no es solo un modo de expresar nuestro miedo a enfrentarnos con el silencio. Tal vez porque creemos que detrás de éste no existe mas que el vacío sin saber que, por el contrario, desde ese silencio late una música que nos conecta a nuestro verdadero poder. La música del universo, donde absolutamente todo… es vibración.


Víctor Brossa

Información recomendada:

El sonido, la fuerza creativa del Universo
(por Walter Javier Velásquez y Jesús María Rodríguez)


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