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La verdadera ciencia: Starviewer
En el momento que uno accede a la web de Starviewer, formada principalmente por científicos y gente interesada en la ciencia, podemos leer en la parte derecha superior de la pantalla las siguientes palabras:
<< LA CIENCIA LA HACEMOS TODOS: Cada vez somos mas científicos hartos de las mentiras de la ciencia oficial>>
Con eso lo digo todo. Porque si alguien tiene interés científico real sin limitaciones, debería echar un ojo a esta web y sacar sus propias conclusiones.
¿Insinuamos acaso desde aquí que lo oficial es falso? En realidad no es que sea todo falso. Lo que pasa es que muchas veces no interesa transmitir toda la verdad, sino más bien adoctrinar para crear lo que los intereses mundiales y por tanto económicos, desean proyectar. Extraje este texto de un artículo de la web Evolucionarios porque creo que ilustra perfectamente lo que ocurre en el terreno de la oficialidad:
<<* La verdadera ciencia no pacta con políticos ni con publicistas.
* El verdadero científico es, por definición, un buscador de la verdad.
* El verdadero trabajo de un científico es siempre silencioso y compartiendo información.
Suena bien. Bonito, idealista casi. Pero, de ser cierto, paradójicamente, es terriblemente falso. O, dicho de otro modo, hoy en día apenas se haría verdadera ciencia ni habría verdaderos científicos.
La investigación científica depende de la financiación que reciba, y el reparto (y sobre todo la cuantía) depende de intereses políticos, así que aquellos más "afines" al programa político del gobierno (o de las fundaciones) tienen más posibilidades.
Y, tanto en la industria como en la esfera académica, uno de los principales objetivos de toda investigación es la de lograr notoriedad, ya que ésta se traduce en mayores ingresos futuros. Así que si uno hace un descubrimiento, sea lo que sea, trata de venderlo como algo más importante de lo que realmente es. La práctica es tan común que ha llegado a ser necesario seguir la corriente: para convencer a los revisores de que el trabajo es original, de que merece ser publicado en la revista elegida, de que el proyecto merece seguir recibiendo financiación... de hecho, cada vez más, uno de los cursos más recomendados a los estudiantes de doctorado es el de marketing científico, aunque se suela disfrazar con otros nombres o se incluya como parte de otros cursos, como el típico de redacción de artículos y proyectos científicos o el de técnicas de presentación y comunicación.
Y hay que venderse porque la financiación es escasa, un recurso limitante por el que la competencia es realmente feroz. Y en el ámbito industrial la situación es peor ya que además la producción debe tener éxito comercial, o de lo contrario el trabajo de mucha gente se va al garete (y no me refiero a lo hecho, sino a los empleos). Lamentablemente, el mundo académico evoluciona hacia lo que se vive en la industria cada vez más, así que no es raro que un proyecto se juzgue exclusivamente por los beneficios obtenidos (número de artículos o patentes) y no por la calidad del mismo (quizá un único artículo, pero revolucionario, por irnos al extremo). Y si tu colega investigador deja de ser un compañero para convertirse en un competidor, entonces empiezas a evitar que se entere de lo que haces. En los congresos se ve esto claramente: en las áreas "marginales", casi todo es material no publicado; en las áreas "boyantes" las comunicaciones se limitan a exponer el trabajo más reciente, pero ya publicado o en proceso de salir en prensa. El científico ya no comunica los resultados como parte intrínseca del método científico, sino como conclusión, y los congresos se convierten en ferias de exposición destinadas a captar la atención de la gente sobre tu trabajo (y que lean tus artículos, los citen, o compren tus productos). La información no se comparte, y cuando se hace, se procura hacer el mayor ruido posible.
Esto nos lleva a que la verdad sea de lo último que un científico se preocupe en su quehacer diario. Si un experimento no sale como se esperaba, no es que la hipótesis esté mal, sino que el investigador no ha puesto el suficiente empeño. Se repiten experimentos hasta la saciedad, malgastando recursos muchas veces, porque el jefe culpa al técnico/estudiante/whatever de los malos resultados (o porque el técnico/estudiante/whatever considera que si falla la cosa la culpa NO puede ser de que su jefe estuviese equivocado), otras veces se omiten todas esas veces en las que el resultado no salió como se esperaba y sólo se publican los datos de aquellas veces en que nuestro sentido de "lo que debe salir" se ve satisfecho. Conceptos como variabilidad técnica (o incluso variabilidad biológica, en lo que me concierne más) se ignoran por completo (o se falsean hasta rozar el fraude puro y duro).>>
Por eso tanta gente de ciencia como el caso del genial Nassim Haramein, dejaron el mundo académico para no ver cortadas las alas de su curiosidad y poder así investigar sin limitaciones o restricciones políticamente correctas. Porque ese es el verdadero sentido de la ciencia, tener los ojos abiertos y la mente preparada para cualquier cosa, dejarse sorprender, observar como un niño y sobre todo, estar preparado para afrontar la verdad.
Ese mismo espíritu es el que mueve a Starviewer. Científicos que no se casan con ningún interés que los prive de conocer y divulgar la verdadera ciencia sin cortes o remiendos, a reflexionar sobre los nuevos descubrimientos y a invitarnos a todos a participar con ellos de sus inquietudes, desde una ciencia que no está separada del resto sino, muy al contrario, que tiende a comprender el universo como algo unificado. Será por eso que muchos de los nuevos genios nos parecen, como en el caso de Haramein, más humanos y sencillos que aquellos endiosados por el reconocimiento académico preocupados por que su nombre aparezca inscrito en los libros de historia.
En uno de los numerosos artículos que encontramos en Starviewer podemos leer el siguiente fragmento:
<<La ciencia oficial es el pilar básico del Poder, por encima incluso del poder económico, ya que, si no controlase la ciencia, todo, incluso lo económico, se transformaría en algo totalmente diferente al mundo que hoy vemos. Hubo entonces necesidad de crear un Dios de la ciencia como nunca había existido, al que todos rindiesen extremadísima veneración extasiados ante su grandeza, so pena de aparecer ante la sociedad como un ignorante envidioso de tan grandiosa inteligencia. Y así se hizo, y el Sistema acabó metiendo en el baúl de los recuerdos los intentos de hallar una ciencia que fuese mas allá de las necesidades tecnológicas del momento y pudiese explicar hechos desconcertantes que surgían en la experimentación física, y cuyo desciframiento podría traer a la humanidad conocimientos sumamente esclarecedores sobre la realidad que nos circunda. Todo este interés fue hábilmente sustituido por un enredo y desquiciamiento total, disfrazado de extraordinario adelanto científico>>
Les recomiendo visitar asiduamente la web www.starviewer.wordpress.com si desean estar al día sobre lo que ocurre en el universo de la ciencia realmente de vanguardia.
Además, les invito a visionar estos vídeos que les introducirán de lleno en la nueva ciencia que todo lo unifica. Para mas información, pueden ir a la sección de conciencia de esta web donde dedicamos un reportaje completo a Nassim Haramein.