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Hemisferios cerebrales

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Hemisferios cerebrales: YING y YANG de la mente

<< El hemisferio izquierdo analiza en el tiempo, mientras que el derecho sintetiza en el espacio.
El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso, que se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario. Podría decirse que cada hemisferio, en cierto sentido, percibe su propia realidad; o quizás deberíamos decir que percibe la realidad a su manera. Ambos utilizan modos de cognición de alto nivel.
Nuestros cerebros son dobles, y cada mitad tiene su propia forma de conocimiento, su manera de percibir la realidad externa, es como si cada uno de nosotros tiene dos mentes conectadas e integradas por el cable de fibras nerviosas que une ambos hemisferios. Ningún hemisferio es más importante que el otro. Para poder realizar cualquier tarea necesitamos usar los dos hemisferios, especialmente si es una tarea complicada. Lo que se busca siempre es el equilibrio. El equilibrio se da como resultado de conciliar polaridades, y no mediante tratar de eliminar una de ellas.

Cada hemisferio cerebral tiene un estilo de procesamiento de la información que recibe >>


Jerre Levy "Psychobiological Implications of Bilateral Asymmetry"

Sabemos que el arte tiene mucho que ver con el hemisferio derecho del cerebro, que es el que se asocia a las emociones. El hemisferio izquierdo en cambio, es el responsable de la razón. Ambos son importantes como lo es la energía femenina y la masculina. Lo ideal es que cada uno ejerza su función para que el conjunto desarrolle armonía y equilibrio, con lo que la conexión entre lo interno y lo externo se da como algo natural. El consciente y el subconsciente trabajando juntos.

El problema empieza ahí, porque en este mundo masculinizado estamos usando el izquierdo para casi todo, mientras que el derecho se va acotando cada vez más. No es que hayamos dejado de sentir emociones, pero las reprimimos en favor del lado izquierdo, que es el que sabe que está en un mundo diseñado para sobrevivir a través de él.

Que conste que cuando hablo de energías masculinas y femeninas me refiero a eso, a energías, y no a una absurda lucha de sexos orquestada desde los obscuros intereses mundiales donde después de reprimir a la mujer durante siglos, le abren una puerta a la supuesta libertad: imitar lo peor de los hombres. La manipulación es sencilla cuando se trata de reacciones inconscientes desde la rebeldía. Desestabilizar ying y yang es crear desequilibrio.

Porque si la mujer, en vez de liberarse y dejar de ser esclava para ser una verdadera MUJER, lo que hace es masculinizarse, entonces se descompensan las energías y el hombre empieza a afeminarse. Suena duro pero así funciona la naturaleza de las fuerzas. Una compensa a la otra. En oriente conocen bien lo que significa cuidar el equilibrio entre Ying y Yang.

Si investigan un poco, descubrirán quienes están detrás de la fundación del feminismo y entenderán hasta que extremo se usa normalmente la injusticia, como punto de partida para manipular la mente humana desde intereses que persiguen Poder, Control y Dinero. ( ver video nº 3 censurado en su día por you tube, donde un campechano Rafael Palacios, en su labor periodística de información alternativa, nos cuenta sobre este tema sin censura. Puntualizar que este hombre lleva años intentando sacar la verdad de lo que a nivel periodístico nadie nos cuenta desde su página www.rafapal.com, siendo una de las Webs mas visitadas en la red)

Las civilizaciones antiguas y lo que hemos llamado pueblos primitivos, usaron siempre el hemisferio derecho a través del lenguaje sutil de los símbolos y rituales. Eran tan importantes los dioses como las diosas. La masculinización del mundo es algo orquestado desde la antigua Babilonia y apoyada desde las religiones más poderosas del planeta como forma de control. Lo femenino fue relegado a lo secundario. El mejor terreno para la manipulación es la desestabilización y el desequilibrio.

No quisiera centrarme en lo negativo, pero creo que a veces es importante conocer el terreno en el que uno se mueve, para hacerse consciente y poder decidir dejar de hacer lo que nos impide conectarnos a nuestro verdadero poder. El cerebro y su funcionamiento nos demuestra que todos tenemos ambas fuerzas. Es lo que representa el símbolo del ying y el yang, donde lo masculino contiene lo femenino y viceversa, en un estado perfecto de equilibrio.

Este vídeo en dos partes que les invito a ver, es una conferencia de la doctora Jill Bolte Tailor que explica muy bien eso de los dos hemisferios. Lo interesante aquí es que, siendo ella doctora experta en temas de cerebro, pudo experimentar durante un ataque al corazón la división de ambos, distinguiendo claramente la diferencia entre uno y otro a un nivel empírico.


Víctor Brossa

Hemisferio izquierdo

El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.

La percepción y la generación verbales dependen del conocimiento del orden o secuencia en el que se producen los sonidos. Conoce el tiempo y su transcurso. Se guía por la lógica lineal y binaria (si-no, arriba-abajo, antes-después, más-menos, 1, 2, 3,4 etc.).

Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente, obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos convencionalmente aceptables.

Aprende de la parte al todo y absorbe rápidamente los detalles, hechos y reglas.

Analiza la información paso a paso.

Quiere entender los componentes uno por uno.

Hemisferio derecho

El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas.

Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestaltes. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo. El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.

Este hemisferio se interesa por las relaciones. Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos.

Con el modo de procesar la información usado por el hemisferio derecho, se producen llamaradas de intuición, momentos en los que "todo parece encajar" sin tener que explicar las cosas en un orden lógico. Cuando esto ocurre, uno suele exclamar espontáneamente "¡Ya lo tengo!" o "¡Ah, sí, ahora lo veo claro!" El ejemplo clásico de este tipo de exclamación es el exultante "Eureka" (¡lo encontré!) atribuido a Arquímedes. Según la historia, Arquímedes experimentó una súbita iluminación mientras se bañaba, que le permitió formular su principio de usar el peso del agua desplazada para deducir el peso de un objeto sólido sumergido.

Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento divergente, creando una variedad y cantidad de ideas nuevas, más allá de los patrones convencionales.

Aprende del todo a la parte. Para entender las partes necesita partir de la imagen global.

No analiza la información, la sintetiza.

Es relacional, no le preocupan las partes en sí, sino saber como encajan y se relacionan unas partes con otras.

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