Galería La Línea


Ir al Contenido

Rais, Duna y la esencia del ser

Reportajes > Conciencia

Rais, Duna y la esencia del ser

Duna es una novela que va más allá de una historia que sucede en el Sahara.

Su autor aprovecha el telón de fondo que representa la búsqueda de la libertad de un pueblo, abandonado por un mundo de intereses internacionales sobre las dunas del desierto, para transmitirnos con una transparencia y sinceridad admirables, los valores que emergen de lo más profundo del ser humano cuando éste se mantiene fiel a los dictados de su corazón.

Una novela que se centra en verdades esenciales que cobran vida en cada uno de sus protagonistas y en sus propios actos, para regalarnos un fondo aún mas valioso. Porque Duna es una novela de las que te remueve por dentro y te deja enfrentado a tus propias dudas y carencias, pero también te reúne con tus valores mas puros.

Duna y su autor nos plantean, a pesar de lo difícil que parezca en el mundo exterior, la búsqueda de opciones que nos mantengan siempre fieles a la verdad que todos llevamos impresa en lo mas profundo de nuestro ser, a pesar de los resultados exteriores y aunque quedemos aislados ante la voz del mundo por seguir los dictados de nuestro corazón.

Como decía Gandhi, la verdad sigue siendo la verdad aunque solo la defienda uno. Duna hace eso, nos devuelve la fe en nosotros mismos y la posibilidad de germinar las semillas que un día sembraron personajes como Gandhi, Henry Thoreau, Martin Luther King y tantos otros.

Duna no se anda con rodeos. Es directa y sincera, como lo es también su autor. Porque Germán Martín Rais no escribe para tener reconocimiento, ni lo hace porque quiere aportar un nuevo punto de vista a la literatura moderna. Él está por encima de todo eso, lo conozco bien.

No lo duden, Rais escribe porque sabe que lo que plasme en el papel lo va ver materializado tarde o temprano ante sus ojos. Y al escribir, es tal la fe que tiene en la más pura esencia del ser humano que desde luego, el contagiarse es la mejor cosa que al lector le va a ocurrir.

Sensibilidad, belleza, sutileza, fuerza y firmeza. Sin duda, estamos ante uno de esos libros que sin pretender ser otra cosa, trasciende a la literatura porque conecta con la conciencia superior del ser, con nuestra propia verdad y grandeza.

Será por eso que se lo quitan de las manos. Que la gente empieza a devorar sus páginas de principio a fín. Y corre la voz, porque Duna llega y transforma.

Duna despierta de un letargo y te devuelve al sitio desde el que vuelves a ser algo unido al resto, aunque eso no implica perder la individualidad pues, lejos de esto, lo que uno siente al leerla es que todos formamos parte de la misma grandeza y que la individualidad tiene como fin enriquecernos mas todavía.

Que las fronteras entre pueblos y religiones son montajes como lo son las guerras.

Que la paz y comunión entre los pueblos es algo muy fácil porque en el interior del ser humano anida el bien.

El mas bello y perfecto paraíso que podamos llegar a soñar es posible y como siempre, empieza a construirse donde nace la verdad, dentro de uno mismo.

"Cuando escojas un camino, asegúrate que éste tenga corazón". Algo así le decía Don Juan a Carlos Castaneda en uno de sus libros que, por aquel entonces, Germán y un servidor devorábamos como si no hubiéramos comido en un mes.

Estábamos hambrientos de conocimiento. Queríamos saber sobre las verdades esenciales, tras despertar de lo que corrientemente llamamos mundo real, aunque siento decirlo una vez más, es mera ilusión.

Alguien que lo dio todo por arrancarnos del letargo y que apostó por enseñarnos a creer en nosotros mismos nos puso esos libros en las manos. Gracias a él, hoy andamos un camino con corazón. Porque allí se forjó no solo nuestra amistad, además escogimos escuchar siempre nuestra propia voz por mucho que esa otra voz, la del mundo, dijera lo contrario.

Cuando escribo estas líneas soy muy consciente de que será una sorpresa para el propio Germán verse protagonista de esta sección de conciencia compartiendo cartelera con el mismísimo Gandhi.

No es que él no sienta afinidad por el maestro hindú, en realidad, éste ha sido y sigue siendo uno de sus referentes, pero Germán huye de excesivos protagonismos. Si los tiene, es porque su interior los precisa en pos de una causa mayor y no por necesidades egocéntricas, aunque la seguridad que desprenden sus afirmaciones y sus actos pueda confundir a mas de uno.

Puedo decirlo abiertamente: He conocido pocas personas tan nobles y transparentes dedicadas a seguir el camino del ideal y del corazón.

Soy consciente de lo difícil que me resulta ser objetivo escribiendo no solo sobre un amigo al que admiro profundamente, sino sobre alguien al que siento como un hermano, pero no de sangre sino de Conciencia.

Pero ser subjetivo tampoco sería un verdadero problema. Al fin y al cabo tanto él como yo soñamos cada día con ese mundo de Hombres y Mujeres de Conciencia. Y no es que en realidad lo soñemos como algo para un futuro próximo, sino como un presente que ya está naciendo. Porque lo creemos posible ahora.

Germán Martín Rais, además del escritor de Duna es, no tengo duda, un nuevo referente para todos aquellos que buscan la verdad, la luz y el amor desde la esencia del ser. Un pilar en este nuevo mundo de Conciencia que está emergiendo. Que ya es una realidad aquí.

A Germán con admiración.


Víctor Brossa












Una vez tuve un sueño...
Soñé un mundo de Conciencia.
Un mundo de Hombres y Mujeres de Conciencia.


Germán Martín Rais ( DUNA)

Victor Brossa | Espíritu | Creatividad | Sentimiento | Naturaleza | Conciencia | Salud | Energía | Mapa del Sitio


Regresar al contenido | Regresar al menú principal