Región Solar
Región Solar es un proyecto que se desarrollará en zona rural. Nuestra intención es vivir en contacto con la naturaleza de una forma ordenada y civilizada. Racionalizar el tiempo de manera que cubramos sin estrés las necesidades de nuestra condición humana: vivir en un medio natural, cooperar con otras personas, trabajar la tierra, dedicar tiempo a la familia, profundizar en el saber y el estudio, y desarrollar las artes.
Anunciar la existencia de este proyecto es el primer paso para que se complete en la realidad. Hoy por hoy -noviembre del 2009-, estamos en los inicios, pero con nuestra voluntad y un poco de ayuda pronto estaremos manos a la obra.
El rumbo está trazado y las energías de muchas personas, unidas para hacer realidad la Región Solar.
Tiempos de cambio para la humanidad
Escrito por Germán Marin Rais
Corren tiempos de transformación y profunda revolución. A estas alturas, no creo que exista un ser humano que pueda imaginar nuestro futuro colectivo a tan solo diez años vista. La humanidad, presa de una aceleración de la que parece haber perdido el control, se encamina hacia un futuro incierto. Esta vez, no se trata de superar una crisis. La sensación de abismo y vértigo, de incertidumbre y miedo, vienen por la percepción, en muchos casos inconsciente, del hundimiento del sistema político y económico mundial -no sólo económico-. La hipotética solución al colosal colapso que estamos viviendo pasa por cambiar de sistema. El problema es que casi nadie es capaz de ver en su mente una alternativa real, sólida, coherente y adecuada a nuestros deseos. Eso es lo más trágico. En materia política y económica, ya ha sido probado todo con grandes fracasos. No importa la forma de gobierno ni la fórmula que se elija. Todo ha fracasado. Y de esa certeza se origina la sensación de vacío que sentimos. Cambiar, sí. Pero ¿hacia qué? y ¿cómo?
Muchas personas en todo el mundo sienten la necesidad del cambio. Desean ese cambio. Escriben por ese cambio. Denuncian los pecados del sistema que está colapsando a velocidad de vértigo. Y todos intentamos aportar algo. Pero en el fondo todos estamos atrapados en el remolino que arrastra hacia abajo. Aquí, lo verdaderamente difícil es ver otro sistema.
Y las únicas posibilidades que se presentan como propuestas -no nos engañemos- requieren la elevación espiritual del ser humano para ser viables.
Pero, ¿podemos convertirnos de la noche a la mañana en seres completamente amorosos y entregados? ¿Podemos tras milenios de cultivar el individualismo, el egoísmo y la codicia conducirnos como seres filantrópicos? Sin duda, llegaremos, pero con tiempo. Pero sí debemos, podemos y nos convertiremos, por las buenas u obligados por las circunstancias, en seres responsables y racionales. Hemos desarrollado hasta el paroxismo la conciencia de individuos, de entes aislados. Ahora nuestro futuro pasa por desarrollar la conciencia de colectivo. Este es el paso real. Gracias al colapso deberemos aprender a empatizar. Y la empatía no existe sin un interés verdadero por el prójimo. Y ese interés, a fin de cuentas, es amor.
Llegará un momento en que tocaremos fondo y ahí nos necesitaremos todos, los unos a los otros. Ya no se podrá comprar todo. Habrá que pedirlo y también habrá que dar. Y los que quedarán afuera del próximo sistema serán quienes no sepan pedir y no sepan dar. Porque lo que no se haga de corazón no servirá.
Tal vez no seamos capaces de vislumbrar cómo hacer el cambio, pero hay algo de lo que sí podemos estar seguros: el tiempo de caída y colapso terminará. El sistema cambiará y vendrá otro mejor. Es posible que el camino que nos queda por delante sea duro. Las catarsis suelen antecederse a poderosos resurgimientos, pero son traumáticas y dolorosas en ocasiones. Sobre todo, cuando no se está dispuesto a soltar. Pero también es posible que abramos la conciencia y el cambio se produzca en armonía.
En cuanto a qué podemos hacer para propiciar la transformación, es un asunto complejo. Denunciar los pecados del sistema actual y abrir la comprensión y divulgar el conocimiento son acciones que se están llevando a cabo con mayor fuerza cada día. Pero el paso concreto de la creación es el más difícil. ¿Cómo pasar al plano real proyectos e iniciativas sincronizadas con el tiempo que se avecina? ¿Cómo hacerlo en un mundo que todavía impide con su estructura social, política y económica cualquier movimiento que no entre dentro de un sistema que se reduce a fin de cuentas a comprar-vender y en cuya cúspide se sienta el dinero en su todopoderoso trono? Ciertamente, hasta que el dinero no colapse por sí mismo y se convierta en papel inútil, la liberación es difícil y la puesta en marcha de proyectos alternativos también lo es.
Me gustaría presentar una fórmula para comenzar a funcionar al margen de este sistema que agoniza. Pero no la tengo. Pero sí hay algo que podría ayudar: juntarnos, encontrarnos, hablar... Tal vez de ahí surja lo inesperado. Re-unirse es un paso en sí mismo. Salgan o no propuestas que se puedan llevar a cabo, siempre se conseguirá una concentración de energía.
En nuestro deseo de materializar opciones alternativas al Sistema, Víctor Brossa y yo"soñamos" Región Solar. Un lugar en el que poder coincidir con muchos otros. Porque sabemos que sólo participando muchos se originará otra forma de hacer, otro sistema. Y si se organizan miles de otros lugares y todos convergemos en una imagen muy parecida, más cerca estaremos de consumar la transformación que no sólo deseamos, sino que intuimos con certeza.
Corren tiempos de cambio para la humanidad. Otro mundo comienza a emerger. Millones de personas lo esperamos y caminamos hacia él.
Los millones de personas que creen en un mundo mejor hacen que el sueño de alcanzarlo se acerque día a día.Cada vez que alguien, en algún lugar, visualiza en su mente el mundo de bien que deseamos, contribuye decisivamente a crearlo. Quizás no alcancemos a comprender cómo sucede, pero aquello que deseamos conscientemente tiene el poder para hacerse realidad.
La bondad y la ternura conmueven nuestros corazones, así como el dolor ajeno lacera nuestras almas... Porque en nuestra esencia interior estamos inclinados al Bien.Como individuos y como colectivo aspiramos a lo Superior. Más allá del plano físico que captan nuestros sentidos existen fuerzas inimaginables que están a nuestro alcance. Si tomamos consciencia podemos mover el mundo.
El mundo lo hacemos entre todos. Y aquello que lo mueve en uno u otro sentido es lo que sentimos. No importan las apariencias. Tenemos el poder para hacer lo que deseemos.
Nuestra voluntad decide...
Somos conscientes de que vivimos una vida concreta, en un tiempo, un espacio y unas circunstancias concretas. Y creemos que además de pensar en ideales debemos aplicarnos a ellos en tareas también concretas. Por este motivo, desde El Albor y Galería La Línea, creamos REGIÓN SOLAR.
REGIÓN SOLAR
Una forma de vida completa y natural
Este proyecto tiene como objetivo alcanzar una vida integrada en el medio natural y sus elementos, pero respetando nuestra condición humana. Sabemos que para gozar de una vida completa debemos mantener contacto con la Naturaleza porque somos parte de ella, pero también debemos tener en cuenta la necesidad vital de comunicación y laón conjunta con los demás seres humanos, desarrollar nuestras capacidades mentales y habilidades artísticas, satisfacer el impulso de saber y aprender y, muy especialmente, tomar conciencia de nuestra dimensión espiritual.
Lo que pretendemos con Región Solar es llevar una vida sencilla y natural y, a la vez, contribuir a un mundo más armónico. Nos proponemos construir un pequeño asentamiento con el material más abundante y noble: la tierra. Región Solar será una aldea de casas independientes. Viviremos juntos, en comunidad, pero cada cual tendrá su hogar y gobernará su vida con entera libertad e independencia. Creemos que son tan necesarios la comunicación, la cooperación y el gregarismo como el recogimiento y la intimidad. Un buen mundo precisa un trabajo común además de espacio único para cada persona, para que pueda construir su propia vida y su propia familia.
Un punto importante de Región Solar son las normas que gobernarán este lugar. Nuestra aspiración es no escribirlas ni pronunciarlas. Creemos profundamente que en un nuevo tiempo de conciencia y madurez el individuo tiene la responsabilidad de pensar por sí mismo, de discernir y actuar según principios universales que todos llevamos en el centro de nuestro corazón y en lo más profundo de nuestras mentes. Pensamos que si se practica un sincero y voluntarioso respeto a la Vida y se vela por el bienestar ajeno, no es necesario fijarímites.
Cada cual sabe instintivamente obrar en justa medida. Por esta razón, antes de crear una lista de principios, normas o leyes a seguir, acatar y respetar -paradigma por el que se ha regido la humanidad hasta ahora- preferimos poner medios para llegar a la propia conciencia. Tenemos la convicción absoluta de que las leyes escritas y definidas de poco sirven para generar un verdadero mundo de paz y armonía. Sin una integración de los conceptos e ideales que inspiran las leyes más justas, sin una comprensión más allá de la razón, sin sentir la energía trascendente que palpita en la Vida y en el Universo, no habrá paz.
En cambio, si alcanzamos la madurez ycomprensión de las leyes universales, y siintención es limpia, de algo podremos estar seguros, y es que nuestras obras irán acompañadas de buena voluntad. Entonces, sabremos llegar a acuerdos, podremos dialogar, escucharemos y nosy no será necesario que nos digan qué hay que hacer. Esa responsabilidad pertenece a cada uno en particular. Esa es la verdadera libertad. No hay leyes porque tenemos Conciencia. No hay codicia porque amamos la sencillez. No hay miedo porque los demás se preocupan porcomopor ellos.
Región Solar pretende vivir con este espíritu al tiempo que el día a día cotidiano transcurre en un medio natural, de trabajo y creación, crecimiento interior y aprendizaje.
Galería la línea y el Albor
(Germán Martín Rais y Víctor Brossa)
Reportaje sobre la
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Reportaje sobre la
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